¡Que viva Israel!
Como si de un ingenio mecánico se tratara; cualquier acción de Israel contra sus vecinos es tachada inmediatamente de barbarie, crimen contra la humanidad, respuesta desproporcionada o cualquier otra insensatez procedente del redactor de turno.
Como occidental y occidentalista que soy, defiendo incondicionalmente a Israel y los israelíes ante sus vecinos; regímenes más que cuestionables todos ellos, trufados de terroristas en el peor de los casos y repletos de francos cómplices en el mejor.
Estos son algunos de los motivos por los cuales desde occidente deberíamos estar junto a Israel, especialmente en estos momentos:
- Israel es un país occidental:
Compartimos con Israel todo aquello indentificable como occidental: libertad individual, libre comercio, estado de derecho… Israel es el único país comparable a Europa Occidental y la Anglosfera. Por el contrario, sus vecinos son países dirigidos por dictatorzuelos que oprimen a poblaciones de ignorantes supersticiosos. Ante semejante choque de mentalidades no deberíamos dudar sobre porqué toda esa gente quiere echar a los israelíes al mar. - Israel se defiende:
Desde 1948, los Aliyá y el Estado de Israel vienen haciendo frente a ataque tras ataque de sus vecinos árabes; los cuales, según veían que no podían hacer frente a la fuerza israelí, han ido recurriendo a tácticas cada vez más sucias y despreciables.
Primero fue guerra convencional, después provocaciones y ataques sin declaración, y finalmente el terrorismo más despreciable. Si con este historial a alguien le queda alguna duda de la legitimidad de las acciones de Israel, lo mejor que podría hacer es marcharse a Gaza o Cisjordania a tirarle piedras a un Merkava. - Israel es linchado mediáticamente:
Basta con analizar cualquier medio de comunicación para darse cuenta del vergonzoso sesgo antiisraelí imperante —no voy a entrar en el posible antisemitismo subyacente. Las acciones de los vecinos israelíes se tratan como sucesos anecdóticos y perdonables, mientras que las del ejército israelí son terrorismo de estado. Las acciones de las IDF son todas ellas injustificadas o desproporcionadas, algo que se vende muy bien si se olvida las causas que les llevaron a tomar esas acciones en primer lugar: el muro de Cisjordania constituye un Apartheid y un Muro de Berlín 2.0, pero nadie recuerda ya los suicidas que entraban en Israel desde esa zona y el hecho de que ya casi no hay atentados suicidas en territorio israelí; así mismo parece como si el territorio de Gaza no hubiese sido una plataforma —embebida entre civiles— para lanzar al territorio israelí cohetes Qassam construidos con material humanitario.








8 comentarios:
Exactérrimamente. Añado que los palestinos no existen, como tampoco los sumerios ni los hititas. Son árabes. Y si hubiera palestinos, serían los israelíes.
El argumento de la desproporción es curioso. Un tipo entra a tu casa con un cuchillo y da sobradas muestras de querer matarte. Tú puedes coger el jamonero y enfrentarte a él cuerpo a cuerpo o echar mano del rifle y dejarlo tieso. Elijes lo segundo pero entonces tienes que enfrentarte a la opinión pública y los media españoles que te acusan de usar medios desproporcionados.
La estrategia de Hamas se parece justamente a eso. Hamas no tiene fuerza para derrotar a Israel, claro, pero sí puede forzarlo a tomar una decisión drástica. Tan sólo debe seguir atacando a su enemigo hasta mientras éste no se lo impida. Pero impedir que Hamas recurra al terrorismo exige algo más que su derrota militar: exige su destrucción. Y la destrucción de Hamas sólo se puede consguir entrando en Gaza en una operación "desmesurada", lo que fácilmente provocará una masacre. Eso es peligroso muy peligroso para Israel, y para los habitantes de Gaza es sencillamente letal. Pero es la lógica de Hamas: cuanto peor, mejor, de manera que ahí están, provocando lo peor. De momento ya están impidiendo que los ningún árabe pueda ser evacuado a Egipto.
Saludos.
«... implantando en ellos un Estado comparable al que tienen los israelíes ...»
Es que esa es la madre del cordero y lo complejo de verdad. Porque un Estado de Derecho no «se monta» de un día para otro, con su población con una cultura democrática media y una aceptación del monopolio de la violencia por parte de un ente medianamente neutro, moral e internacionalmente reconocido. Es que en el panorama árabe actual no hay nada de eso, y por tanto la solución es bien jodida. Por eso, me temo que se seguirán lanzando cohetes caseros que aterrorizarán a la población civil, y me temo que Israel de vez en cuando dará otro golpe en la mesa. Pero por mucho que los dirigentes se empeñen, si las bases (milicianos de Hamas y demás) no se «occidentalizan» crear un Estado palestino es simplemente cambiarle el nombre al problema o darle estatus de guerra oficial entre naciones, que ya son ganas cuando la cosa estaría perfecta si unos no quisieran echar al mar a los otros.
Y sin embargo creo que sí es relevante el asunto de la proporción. No como crítica a ciegas a Israel, sino como medida: aunque la población sea bárbara y tribal, aunque sean supersticiosos y crean en dragones rosas, siguen siendo seres humanos. A mí personalmente eso me crea un problema ético que aún lucho por saber cómo resolver.
Un saludo.
Judas, creo que cometes un error. Lo que justifica la "desproporción" no es de ninguna manera el atraso tribal de la población. ¡Cómo podría alguien racional usar una coartada tan mala! El punto es otro, a ver si si consigo explicarlo.
Las respuestas "proporcionadas" no valdrán en este caso, porque a Hamas le da igual lo que haga Israel: seguirá lanzando cohetes. A Israel no le vale una respuesta proporcional, sino efectiva, capaz de detener los ataques contra Shderot y otras poblaciones. Y el juego de Hamas consiste en que sólo pueda detener el lanzamiento de cohetes mediante una respuesta "desproporcionada". Para conseguirlo, nada mejor que colocar arsenales en núcleos urbanos y lugares habitados en general. Debemos tener en cuenta también que la lógica de Hamas no es la de un ejército pragmático que reconoce cuál es el momento de retirarse o rendirse para evitar la aniquilación. Eso determina la desproporción de cualquier ataque israelí.
Y ése es el dilema al que Hamas ha conseguido llevar a su enemigo: o Israel sigue encajando cohetes y fuego de mortero contra su propia población civil, o va a por Hamas, sabiendo que para derrotarla tendrá que provocar una masacre en Gaza. cualquier respuesta "proporcionada" dejaría intacata la capacidad de Hamas para seguir atacando a Israel. He ahí el problema.
Es duro pero es asi, y si se pudiera derrotar al terror de un manera "moderada", se haria.
Buen post, un saludo
El tema de la legítima defensa es que ésta no debe ser "propocionada", sino "la necesaria". No tiene sentido decir que para defenderse de una agresión hay que rechazarla "con la misma intensidad" (porque nos llevaría a situaciones absurdas, como enfrentarnos cuerpo a cuerpo contra un agresor que lleva un cuchillo, a pesar de tener a nuestra disposición un rifle), sino que debe emplearse "la intensidad necesaria para rechazar la agresión con seguridad".
Mi duda ética es si era necesario atacar así, causando tantos muertos inocentes. Pero si Israel no tenía otra manera, entonces está justificado.
bravo
da gusto ver que aun qda gente civilizada en españa
los palestinos tendran que reconstruir su ciudad con su propio esfuerzo,ladrillo por ladrillo y aprender a valorar sus vidas asi como lo hicieron los alemanes despues de la segunda guerra mundial es en ese momento que ellos no arriesgaran a destruir lo que tanto esfuerzo le costo,es necesaria la intevencion israeli
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