Loathe the Middleman
Comienza el curso universitario y con él la actividad de las entrañables asociaciones universitarias. Están las asociaciones frikis, las dicharacheras, las que se dedican a leer comics y tirar dados… cualquier actividad que se pueda realizar en casa o en la calle con la compañía de unos cuantos amigos es susceptible de ser subsidiada con el visto bueno del rector y los directores correspondientes.
Y como últimamente está muy de moda señalizar lo solidarios, considerados y maravillosos que somos a través de adhesiones a O.N.G.s varias; no sorprende que la presencia de estas organizaciones halla dado el salto a las universidades en forma de asociaciones.
Aprovechando la franquicia de lo sin fronteras —qué marxista (asintóticamente ) suena—, las O.N.G.s se han introducido en las escuelas de ingeniería como Ingeniería Sin Fronteras. Previsible, ¿no?
No voy a entrar a rebatir la utilidad de tener a una O.N.G. a sueldo de una institución pública —fondos públicos, no gubernamental; el oxymoron es evidente— por lo esteril que suele ser la argumentación; pero lo que sí quiero rebatir claramente son las falacias que soportan lo que suele ser su única actividad en mi Escuela (e imagino que en el resto de la Politécnica): la promoción y venta en la cafetería de Café Justo proveniente de comercio justo —esto ya no es un oxymoron si no una redundancia (con ciertas matizaciones después de más de un año de maduración) debido a esto.
Estos señalizadores compulsivos pretenden que paguemos ligeramente más por un producto idéntico a otro en base a un par de manidos tópicos, de esos tan frecuentes entre los enemigos del comercio.
- El comercio corporativo enriquece a los ricos y empobrece a los pobres:
Este planteamiento, tan fácil de arraigar en la mente neolítica del hombre, no tiene en cuenta más que el lado de la producción de la economía, y no a los consumidores. Y es que, aunque es cierto que las grandes empresas —como las organizaciones eficientes que son— pueden expulsar del mercado a los competidores menos eficientes que no son capaces de ofrecer bienes o servicios tan competitivos. Pero esto no significa que estos individuos se vean abocados a la miseria: el mejor servicio ofrecido por las grandes empresas —debido a que su economía de escala minimiza costes y maximiza beneficios— hace que los consumidores puedan contar con más recursos para gastar en otros bienes y servicios.
En el caso particular que nos ocupa, los 10-5 céntimos de euro que nos ahorramos al comprar el café corporativo los podríamos gastar en otros servicios o bienes que podrían proveer quienes no son capaces de competir en el negocio del café. Evidentemente las cosas no son así de bonitas ni sencillas, pero se asemejan más a la realidad que las ideas altermundistas que tratan de vendernos los cooperantes. - El comercio de las corporaciones enriquece a los intermediarios:
Si la anterior idea tiene categoría de mantra esta se podría clasificar sin dudarlo como dogma revelado, reiterado hasta la nausea hasta en los telediarios.
Los intermediarios son imprescindibles para el funcionamiento de una economía a nivel mundial. Y en el caso de un producto como el café; que necesariamente tiene que ser producido en un lugar alejado de donde se consume y tratado antes de su venta; todavía más. De nuevo nuestra mente neolítica nos la juega no dejándonos ver lo que resulta evidente: que el comercio, en cuanto supera una cierta escala (que no se alcanzó precisamente hace veinte años) requiere de intermediarios entre el productor y el consumidor último. Tanto para transportar, procesar, embalar, clasificar y demás tareas estrictamente materiales como para ajustar los precios de manera iterativa. Al que no le parezca creíble, le falta mucho por aprender.
En definitiva, que lo de las O.N.G.s va para rato a no ser que eclosionen por algún lado.
Pues resulta que éste también es un debate bastante estéril. ¡Qué difícil lo tenemos los liberales!







9 comentarios:
Una cosa que me sorprende del comercio "justo" es la forma en la que se justifica que su precio sea mayor que el del comercio "injusto" (en ocasiones, mucho mayor). El comercio "injusto" lo es porque explota a los productores y enriquece a los intermediarios, mientras que el comercio "justo" prescinde de parte de los intermediarios y negocia mejores condiciones con los que quedan y el resultado es... mayor precio. Pero... ¿acaso no nos venden que los márgenes de los intermediarios son tan abusivos que su eliminación debería reducir drásticamente el precio del producto?
El que el (supuesto) aumento de lo que percibe el productor se traduzca de forma directa en un incremento del precio final indica que los intermediarios no son más de los necesarios ni sus márgenes son tan escandalosos como nos quieren hacer creer. Si la realidad fuera como nos la pintan, el comercio "justo" debería producir precios bajísimos o productores millonarios. Ni una cosa, ni la otra.
Bueno, claro que ellos argumentarán que los precios bajos se deben a que roban, explotan, asesinan,… y ya puestos a que se comen niños y se bañan en sangre de vírgenes.
El problema de que el precio sea superior a cosas alternativas es algo que el comercio justo comparte con lo que muchos nos tratan de vender como sostenibilidad. Y es que por muy buenos que puedan ser en otros aspectos —en my opinión esto es algo muy dudoso— el comercio es tremendamente sinérgico y nuestras decisiones están influeciadas por multitud de parámetros. Y no se puede negar que el precio es uno muy importante. Si fuesen capaces de vender productos "solidarios" a precios competitivos quizás sí podrían ayudar a los pobres agricultores del tercer mundo.
Aunque claro, por lo general lo que suelen conseguir es enriquecer a los ricos del tercer mundo eliminando a su competencia.
Me ha sorprendido este artículo suyo ya que tengo entendido que usted no era capitalista (más bien por rumores no porque yo le haya preguntado...yo por lo menos sí le doy la oportunidad a los demás para que sean ellos los que digan qué son y no son).
Aparte de eso y en rel. con el artículo, estoy de acuerdo.
Grata sorpresa.
Cuando me enteré de que existían los Payasos sin Fronteras, pensé que era broma. Pero la coletilla se usa sin escrúpulo alguno. Supongo que cualquier día llegará la Chusma sin Fronteras. En todo caso, los Ingenieros sin Límites deben de ser muy ingeniosos. Tengo que crear Agentes Literarios sin Fronteras, a ver si de una vez traspaso la línea y comienzo a vivir de los impuestos de los demás. Si tan fácil es...
Pues nada, Seleucus; mira a ver lo que puedes montar, que seguro que los mandamases de este tipo de organizaciones tienen un tren de vida tremendo.
hace mucho que creo que las ong deberían ser "no gubernamentales" y que el dinero al tercer mundo, como dice el clásico "es la mejor manera de quitarle dinero a los pobres del primer mundo y darselo a los ricos del tercer mundo"
payasos sin fronteras debe ser la patronal de las ong
Snipfer, eso es que no te cruzas con la gente adecuada por la calle. O que no vas por las calles adecuadas, no sé :)
Yo el Jaguar me lo pondría.
hale, pues te vuelvo a responder en mi propio post (ayyyy, es q necesito asegurarme de que la gente leerá las respuestas)
Señor Snipfer, ¿sería tan amable de definirse políticamente sin dar rodeos ni escusas baratas?
¡Llame a las cosas por su nombre!
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