viernes 23 de mayo de 2008

WTF!


Uno no pensó en esto y otro sí lo hizo.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

No lo pillo

snipfer dijo...

Click sobre la imagen.

Liberaleitor dijo...

Pateras justo después de descubrir el hoax:

http://blog.abusemagazine.com/wp-content/uploads/vuelve_el_hombre.jpg

Antonio Córdoba dijo...

Jo, jo, el anormal de liberaleitor intentando sacar rédito.

¿Pero tú, tarado, crees que es un triunfo dar la noticia falsa de un profesor agredido cuando hay profesores que sufren agresiones en Francia?

No me puedo creer lo tarados que estáis.

Venga, ríete de los muertos del PP, total, es un paso más en reírte de las agresiones a profesores.

De veras, sois idiotas.

Anónimo dijo...

¿Qué, Doggy, te han dado ración doble de dogchow para que distraigas al personal?

Es una vergüenza que el Pateras y demás lamevergas losantosnianos se aprovechen de un paria mermado como tú para que les tape sus vergüenzas. De ésta no se van a ir de rositas, como pasó cuando largaron a Iracundo. De ésta va a salir una discusión, también fuera de vuestra caverna, sobre la forma en que cuatro soplapollas a sueldo de Fedeguico están intentando apropiarse del concepto de "liberal" en la Red.

Anónimo dijo...

El caniche liberal, a la manera más anncoulteriana, se agarra como un clavo ardiendo a un argumento insignificante para esconder el bulto enorme del espantoso ridículo que han hecho los "liberales".

DRH ha hecho el ridículo más espantoso y prefiere hacer como si nada. Ya tiene un caniche que maree la perdiz por él.

Me da que le va a salir el tiro por la culata.

Anónimo dijo...

Y a todo esto, esperamos opinión liberal de pata negra a fecha 23/5 acerca del la esclavitud por deudas, el voto censitario, el genocidio de los pueblos indígenas norteamericanos regalar UZIs a las ancianas por Navidad , o ese vandalismo contra un coche mal aparcado que tanta adrenalina despertó en el entrañable José Carlos.

Florecilla Silvestre dijo...

A mí en su momento me olió a fake. Pero en una ocasión ví una entrada hecha a las tantas de la mañana cuando supuestamente escribía desde USA. Eso me hizo pensar que probablemente era un pirado sincero. Desde luego, se montó el engaño muy bien.

Desde que lo tomé por un medio pirado no escribía en el blog y apenas lo leía, con lo que según parece me perdí alguna de las entradas mas jugosas. Pero no me importa reconocerme defensor acérrimo de algunas causas perdidas ridiculizadas por manchego como el voto censitario. Quien no haya cotizado un mínimo de X años en los últimos X + Y de vida laboral, ni haya estado al cargo de familiares no tiene NADA que decir en unas elecciones. Y me la trae bien floja que manchego sea un fake o no.

En verdad dice mucho que lo expulsen de redliberal (os juro que si fuera mío el agregador no lo haría) mientras que se permite que blogs como Batiburrillo, el de Elentir o el de Alfredo enlacen todas sus entradas.

Mario García dijo...

@ Florecilla Silvestre

El voto censitario es la negación de la libertad: establecer un criterio para decidir quién vota y quién no, elimina que visiones legítimas pero divergentes de la vida y la sociedad puedan vecen en unas elecciones limpias.

El liberalismo no sólo se basa en la tolerancia hacia el que no piensa como nosotros, sino también en el libre concurso de las ideas, que se manifiestan a través de la votación. Negar a una parte de la sociedad su derecho al voto, supone afirmar que son menos ciudadanos que nosotros sólo por tener un estilo de vida diferente (no querer currar).

Decidir su uno quiere cotizar o no, ¿no es parte de la libertad de los individuos? ¿O acaso sus derechos dependen de sean útiles a la sociedad (en cuyo caso te acercas peligrosamente al socialismo)?

snipfer dijo...

Hombre, Mario, el voto censitario sí que es una arbitrariedad tal y como lo entendemos; pero no es cierto que no se pueda establecer un criterio que decida quién vota y quien no. De hecho ya existe en todos los países donde se vota, el mismo requerimiento de cumplir los 18 años de edad es un criterio que discrimina a los aptos para decidir de los no aptos para decidir. Y la pertenencia a una comunidad a través de las leyes pertinentes.
Y extender este tipo de criterios a ciertos criminales, como hacen algunos estados de Estados Unidos, es perfectamente compatible con la pluralidad de opiniones y la democracia: Si gracias a nuestro sistema nos otorgamos una leyes para garantizar que quien nos agreda se enfrente a las consecuencias de dicha agresión, es perfectamente legítimo apartar del sistema de decisión pública a quienes vayan en contra de el sistema: Ladrones, asesinos, traidores, violadores… Si este tipo de gente se viese privada de su derecho —siempre a priori— para votar, el sistema democrático se vería fortalecido, e incluso podría usarse de manera disuasoria.

Eigen dijo...

Lo mínimo que se debe exigir a quien participa en unas elecciones es que contribuya a los costes de las mismas.

Florecilla Silvestre dijo...

Mario, la pena de privación del derecho de sufragio está contemplada en nuestras leyes. Y es que no todo el mundo tiene el mismo derecho a votar, te pongas como te pongas. Los parásitos por supuesto que tienen su visión propia de la vida: lo que no pueden es pretender que esa visión tenga el mismo peso decisorio que la de alquien que paga y trabaja. ¿Te crees que yo puedo entrar por la cara en la junta de accionistas de Telefónica sin haber comprado acciones de la compañía? Vamos, según tú debería poder votar y todo. Con dos oo

La aspiración de que voten quienes no contribuyen es un viejo anhelo de los enemigos de la libertad. La extrema izquierda americana y española lo han planteado con los inmigrantes ilegales porque creen que dichos inmigrantes forzarían una redistribución de riqueza en beneficio propio con la ayuda del primo de Zumosol (papi estado).

Y en respuesta a tu pregunta retórica sobre si nuestros derechos dependen de nuestra utilidad social, la respuesta es afirmativa. Si vas contra la sociedad (matando, violando, estafando, robando ...) pierdes derechos, algunos mucho mas importantes que depositar un papel en una urna cada 4 años.