Sistiaga y sus falacias
El pasado viernes 4 de enero, Cuatro emitió el documental ¡Papi, cómprame un Kalashnikov! presentado por Jon Sistiaga.
Bastaría con saber quién es el tal Sistiaga para tener bien claro que lo que se va a ver no es más que una concatenación de falacias, mentiras y medias verdades. Al más puro estilo Michael Moore pero sin ser extenuantemente largo y con mucho menos presupuesto.
El documental –que fácilmente podría considerarse un mockumentary– nos cuenta la visita del reportero y su equipo a un festival de armas en Kentucky. Mi concepción de documental es el de una pieza audiovisual que presenta unos hechos con el fin de arrojar cierta luz sobre un tema más o menos concreto. En el caso de este documental lo único que se consigue es demostrar cómo estudiantes de periodismo son capaces de incurrir en falacias de todo tipo. Para empezar el título es claramente engañoso: la única Kalashnikov que se puede apreciar con detalle en la cinta es una réplica de juguete. Supongo que un arma usada por muchos niños soldado en África y por los yihadistas en medio mundo es un título que puede apelar mucho mejor a las mentes incautas de muchos españoles.
El documental no trata de dar argumentos o defender su posición de ninguna manera, ya sea con comentarios del narrador o con hechos contrastados mostrados en vídeo. La estructura en que se basa toda la no-argumentación del documental es la siguiente:
- Poseedor de armas hace un comentario en defensa de la tenencia y el uso de armas perfectamente argumentado.
- Narrador ataca un aspecto personal del individuo relacionado o no con las armas.
- Narrador se cree que ya ha desmontado cualquier argumentación que defienda la posesión y el uso de las armas.
La falacia del hombre de paja consiste en atacar una posición que se parece o tiene puntos comunes a aquella que se quiere rebatir, rebatirla, y con ello pensar que ya se ha rebatido la argumentación original cuando lo cierto es que sólo se ha acabado con una versión más sencilla de ella, una caricatura.
La falacia ad hominem supone atacar una característica personal de quien mantiene cierta argumentación y pensar así que su argumentación ha sido rebatida o que sus opiniones no tienen ninguna validez.
La apelación a los sentimientos es otra clara falacia en la que sencillamente se ignora la naturaleza racional de toda argumentación.
La apelación a los sentimientos está presente a lo largo de todo el documental, haciendo especial hincapié en los niños que acuden a la feria junto a sus padres para disparar. Un a secuencia que concentra la mala idea de los realizadores muestra a un niño que ha acudido con su madre al festival. Antes de que se ponga a disparar la cámara lo muestra haciendo ejercicios de matemáticas tumbado en el suelo, la cámara hace zoom y Sistiaga dice algo parecido a: "parece que se le atraganta una simple división". Claro, el niño es tonto porque dispara armas de fuego. O todavía peor; es algo tonto, cosa que probablemente le venga de familia, por lo que es lógico que vengan a practicar el tiro. Después de que el niño haya disparado con total tranquilidad sesenta balas desde una ametralladora, el narrador nos aclara que no va al colegio, está homeschooled, y además le enseñan creacionismo. No voy a ser yo el que se muestre un incondicional partidario de la enseñanza en casa, ni mucho menos con las descerebradas concepciones creacionistas, pero ni una ni otra cosa tienen nada que ver con el derecho que contempla la segunda enmienda de poseer y portar armas.
Además de los numerosos errores lógicos contenidos en el documental, Sistiaga y sus compañeros nos demuestran que saben tan poco de armas como de inglés. En la escena del niño que comenté en el párrafo previo, cuando se pone a disparar la ametralladora Sistiaga nos dice todo confiado: "una ametralladora de la Guerra Civil Americana" (1861-1865). Lo que no sabía es que el arma en cuestión es una ametralladora M1917 Browning que como su propio nombre indica dio servicio al ejército estadounidense a partir de 1917. En la Guerra Civil la única arma usada que se puede considerar una ametralladora fue el cañón Gatling.
En otra escena en la que pregunta a una niña cual es su arma favorita nuestro intrépido reportero, además de pronunciar weapon muy mal confunde la "em-sixty" M-60 con la "em-sixteen", la icónica M-16, la cual, al contrario de lo que trata de hacernos creer, no es una ametralladora sino un rifle.
Cada vez que se les presenta una oportunidad de rebatir algún buen argumento los chicos de Sistiaga se hacen los locos o se creen que la razón les pertenece y no requieren argumento alguno. Entran en el mercadillo en busca de carnaza. La cámara se detiene ante dos camisetas, un momento ante una con la siguiente frase de Thomas Jefferson: "The beauty of the second amendment is that it will not be needed until they try to take it." Una frase tan profunda por parte de uno de los grandes pensadores detrás de la independencia americana es demasiado para que los reporteros puedan siquiera entenderla. Prefieren detenerse en una camiseta con un lema menos serios: "If you know how many guns you own… you don't have enough". ¿Demuestra algo? Yo creo que nada en absoluto.
Nadie rebate el repetido –pero no por ello menos cierto– "Guns don't kill people, people kill people". Si quien lo acaba de decir lleva una camiseta con algún versículo de la Biblia, ignoran lo que acaba de decir y pasan a comentarnos que el individuo en cuestión es un cristiano que vive en el cinturón bíblico de los Estados Unidos. Lo último puede ser muy criticable –en mi opinión lo es– pero no guarda relación alguna con que sea un hombre que sabe manejar un arma y defenderse responsablemente con ella.
Incluso cuando se pregunta sobre las masacres de Columbine y Virginia Tech y se les responde sensatamente que ambas masacres se produjeron en Gun-free zones, y por lo tanto el problema no eran las armas sino la falta de ellas, los reporteros confiesan que "No hemos entendido nada". No me cabe la menor duda vista la trayectoria. Los centros comerciales, los colegios y muchas universidades son legalmente Gun-free zones, es decir, recintos en los cuales es ilegal portar armas de fuego. Claro, que esta prohibición sólo les importa a los ciudadanos que no pretenden matar a nadie, a los delincuentes, criminales y pirados la ley les importa poco. Igual que a cualquier delincuente en cualquier parte del mundo. Esto es lo que quieren decir los individuos que en el documental hablan de nivelar en campo de juego entre buenos y malos. Los buenos son los ciudadanos respetuosos con la ley, los malos son los criminales; parece que los reporteros no entendieron esta sencilla analogía.
Para acabar, y por si no hubiesen destrozado suficientes hombre de paja, los documentalistas comienzan a hacer cábalas sobre el racismo de los presentes. Comienzan diciendo que no han visto a ni un sólo negro o hispano en la feria –no se si de los datos se puede decir que sea algo raro– e inmediatamente después pasan a estar hablando con el Ku Klux Klan local. Como no podía ser de otra manera les muestran disparando sus armas en su jardín. ¿Puede haber un hombre de paja más evidente?
Y para culminar un nefasto reportaje, tanto en el tratamiento de la materia como en su realización Sistiaga finaliza diciendo: "[...] Una América ensimismada consigo misma [...]". ¡Toma ya! Puede que él incluso hubiese escrito consigo separado.
Ya con una visión global del reportaje, lo que resulta evidente es que en su conjunto es un hombre de paja gigantesco. Resulta muy fácil criticar una posición si nos vamos a una feria en la que se reúne todo tipo de gente que comparte la afición por las armas. Sería como si para criticar el consumo de alcohol hiciésemos un reportaje en un botellón de Madrid, en vez de visitar a los millones de personas que consumen vino, cerveza y wiskey en sus casas. Si se quiere tener una visión acertada de la realidad de las armas en América lo peor que se puede hacer es recurrir a este tipo de documentales tergiversados desde el comienzo. Armed America es un trabajo mucho más objetivo en el que el autor se limita a mostrarnos a ciudadanos comunes en sus casas con sus armas y los motivos que les llevan a estar armados. Parece ser que la titulación en periodismo, en España, no vale nada.
La gente debería eliminar de su pensamiento el que ciudadanos desarmados signifique un orden social más moderno. La prohibición de las armas no es nada nuevo ni mucho menos nada relativo a la democracia liberal. Los señores feudales prohibían la posesión de armas a sus siervos, tanto en Europa como en Asia. ¿De donde surgieron armas como el bastón bo si no de la prohibición de armas blancas? Hay que recordar también que tanto en la Unión Soviética como en la Alemania nazi, a aquellos individuos que deseaban usar armas se les exhortaba a alistarse a las fuerzas armadas. El totalitario lo que más teme es a una población armada.
Siempre que se discute sobre armas se acaba mencionando las matanzas en escuelas, universidades y centros comerciales, pero nunca nadie habla de los aspectos positivos de una población armada: La instauración de ningún tipo de totalitarismo se vuelve inviable, la invasión por parte de otro país se convierte en una lucha en la que en una de cada tres casas hay un arma y un individuo que sabe usarla.
El estado a través de la ley es la versión colectiva del derecho a la autodefensa, pero su existencia no invalida el principio del que deriva.









19 comentarios:
Había escrito algo y de repente se cerró el firefox.
REtomaré el asunto. Decía algo asi de que existen muchos periodistas-terroristas al servicio de la propaganda y de ahí mi vergüenza de ser periodista. Está claro que no ejerco como tal y que me llevó mucha frustración el ver las mentiras sobre las que resposan ciertas informaciones.
Otra que también tiene un gran sitio de honor en el paraíso de la mentira informativa es Maruja Torres, además a ésta lo de periodista terrorista la define muy bien. Aún así le dan relevancia en periódicos de ámbito nacional contando su versión partidaria y absoluta de ciertos conflictos, y además escribe libros basados repugnantes tópicos pro-islamistas.
Por eso, el resto, con una manera diferente y crítica de ver las cosas, estamos obligados a ejercer otras profesiones para poder ganarnos la vida porque estamos vetados.
Por cierto, a mí tb me gustan los NIN, Tool y A perfect Circle.
Sin embargo, me gustó su reportaje sobre Corea del Norte, jjj
http://lugoliberal.es/2007/07/19/video-sobre-corea-del-norte-%c2%a1en-cuatro/
Por muy progre que se sea lo de Korea del norte clama de tal manera al cielo que incluso un progre patológico no puede alterar la realidad.
Y en referencia a 10050, lo mal que hablan y redactan los periodistas –supuestamente algo que deberían aprender en la carrera– puede ser un indicador de que los criterios para contratar a los periodistas no son precisamente su saber hacer. De Maruja Torres recuerdo una entrevista que le hicieron en CNN+ en la que estaba algo alegre, tenía un vaso de algo que parecía wiskey en la mano, y se dedicó a justificar a los terroristas del Líbano.
Buena disección Snipfer. Yo sólo vi un rato el docuprop este (no será que Sistiaga quiere imitar a Moore pero sin gracia) y por lo que he leído por ahí y por aquí contó lo que ya me imaginaba que iba a contar y cómo suponía que lo haría.
Escuché al pobre Jon por la tarde en la Ventana de la SER anunciando su esputo entre ácidas críticas, joas. Es cierto que cuando dice no entender un argumento realmente no lo entiende. Lo de las masacres y su evidente relación con las GFZ lo contó en la radio como diciento mira lo que me dijeron estos salvajes pero ni se preocupó (ni tampoco nadie de los contertulios) en intentar al menos demostrar que esa relación no es significativa. ¿Para qué? Si con la superioriodad moral nos vale, pues sería de tontosa perder tiempo de propaganda en argumentos y refutaciones, no vaya a ser que se conviertan en periodistas.
Pero es que eso de coger especímenes y reirse de ellos es casi delito por no decir lo peor, que denota una vergonzosa bajeza moral y escasa ética deontológica. Recuerdo que a Javier Cárdenas lo denunciaron por reirse de disminuídos. Más o menos lo mismo que hace Sistiaga: escoge individuos especialmente raros y criticables por otro aspecto para a continuación hacer el chiste fácil (sin gracia, por supuesto) sobre todos los defensores del derecho a portar armas.
Sería mucho pedirle a este tipo que entendiera qué querían los fundadores con la segunda enmienda. No sabe ni quienes eran, como para pedirle que interprete adecuadamente sus palabras.
Hola Snipfer.
Estudio Periodismo en la Universidad de Valladolid. Dedicamos clases enteras, temas, debates, exámenes a la ética periodística. Que si hay que ser objetivo, honrado, etc... En una noticia NUNCA se pueden verter opiniones subjetivas.
Una vez pregunté si era correcto lo que hacen los medios en España cuando hay una matanza en EEUU de echar las culpas de que existan pirados que maten gente al derecho a portar armas y hacer de una noticia que debería ser objetiva, un alegato contra el derecho de armas.
Mi profesor me dijo que sí, que el periodismo tambien sirve para concienciar a la gente de lo que es bueno y malo. ¿Que significa la ética periodística? Pues eso, se un buen progre, políticamente correcto y lanza soflamas socialistas cuando haga falta. Cuando el tema se preste para lo contrario, entonces, y solo entonces, eres objetivo.
Genial tu artículo.
Fonseca
Muy buen artículo. En USA existen libertades como la de portar armas y estudiar Creacionismo en casa; y no tener que tragarse las descerebradas ideas evolucionistas ni EPC. Saludos.
Yo no pude verlo entero, era demasiado para mí. Me puse a escribir un podt como un loco en cuanto llegó el intermedio... Cuánta ruindad en un solo documental. Los que deberían escribir indignados a cuatro son sus telespectadores habituales, porque el Sistiega les está llamando estúpidos a la cara. Porque sólo un estúpido se creería lo que cuenta en ese "documental"
Salu2
Imagino que por "evolucionismo" quieres decir "darwinismo". No es lo mismo, y ninguna de las dos tesis es científica en un sentido popperiano.
Te felicito por la entrada y por tener el estomago suficiente para tragarte entera semejante basura, yo estaba esa noche con alguien que lo tenia puesto, traté de no decir nada al respecto pero al final no pude mas y salte, use argumentos parecidos a los tuyos pero adornados con expresiones bastante mas “coloquiales” dedicadas a Sistiaga, su cadena y todos los de su especie, al final mi acompañante se durmió y pude apagar la tele.
Excelente análisis, su crítica al documental me ha parecido tan acertada como oportuna. Al margen de todas las falacias descubiertas, que hacen de ese programa una basura en toda regla, un mero panfleto delirante trufado de tópicos y falsedades, otra cosa que me repugna es la superioridad moral de la que hace gala el progresista del documental. Como si nosotros, los españoles, pudiéramos enseñar algo a los norteamericanos, o mejor dicho, como si los progresistas españoles, de tendencias totalitarias y de nula formación, portaran algo que los estadounidenses pudieran ver como una ventaja.
Un saludo
Excelente artículo Snipfer, sorprendente que seas tan joven y escribas estas cosas. Sobre el mejor tipo de legislación en este asunto, no lo tengo muy claro.
Creo que cuando se hace tan accesible la compra y el derecho de portar armas, se corre el riesgo de que la típica pelea barriobajera o la discusión de tráfico que en otro país acabaría a puñetazos (o incluso navajazos) allí se dirima a tiros.
Como parte positiva, recuerdo que se hizo un estudio comparativo de asaltos a viviendas en el Reino Unido vs USA, saliendo mucho peor parado el Reino Unido, en número de asaltos y también de desenlace fatal (encontronazo del asaltador con el inquilino y agresión/violación posterior). La principal razón es que un atracador en EEUU se lo piensa muy mucho, ya que es habitual que el inquilino esté armado y se defienda. Incluso asaltando la vivienda, el atracador parecía ser más esquivo o precavido de no encontrarse con el habitante de la casa.
Seguramente Sistiaga tampoco explicó los orígenes de la segunda enmienda que están en el propio origen de EEUU y su expansión hacia el Lejano Oeste. Cuando el sheriff más cercano a la casa de uno quedaba a 100km. de distancia, o te defendías tú o no lo hacía nadie.
Recordemos cuando durante el siglo XIII se prohibe la ballesta, e incluso se le considera por las autoridades eclesiasticas, como instumento del dibalo.
Se trataba de un arma mortal, que con poca fuerza y preparación podía tumbar a cualquier individuo, incluso a los poderosos armados con armaduras.
La ballesta fue para la edad media, un instrumento capaz de matar a un gran caballero protegido con armadura de placas por cualquier campesino.
El poder se mostró asustado. No era como el arco, que había que dedicar años de entrenamiento para lograr eficacia. La ballesta era sencilla, solo cargar el mecanismo, apuntar y tirar. Si dabas, el sujeto podía empezar a pensar lo que diría a San Pedro.
La generalización de la ballesta, no gustó a nada a los poderosos, que pusieron numerosos impedimentos a los fabricantes, cuando no el simple secuestro y asesinato de los que no aceptaban los contratos de exclusividad.
Lo dicho... excelente artículo.
Es curioso que un personaje que se echa las manos a la cabeza en Corea del Norte por lo que hacen, por lo que dicen y por lo que hay, luego en España y en los EE.UU. pretenda llevar a la práctica lo que sucede en Corea del Norte.
Por cierto ¿no iba por la calle asaltando a la gente y diciendo: "Vosotros matasteis a José Couso y lo vais a pagar. Voy a llamar a Garzón y a Pedraz y os va a meter en la carcel"?
Artículo bien documentado, se puede coincidir o no, pero bien documentado. Por cierto un botarate en Libertad Digital lo ha calcado sin ni siquiera citar de dónde ha recogido las ideas; o eso o es que pensáis los dos igual. Vaya coincidencia.
Hola a todos, estoy de acuerdo con las opiniones sobre el reportaje de Sistiaga y personalmente soy partidario de una mayor y efectiva libertad de armas. Sin embargo, quisiera puntualizar algunas cosas que sea han dicho y ampliar información sobre otras.
1) Lo primero es que es falso lo que se ha posteado sobre que la Iglesia medieval condenase por diabólica a la ballesta, y menos aun porque sus ventajas de combate pusieran en peligro a los nobles caballeros que usaban armadura (la ballesta es anterior a la caballería "acorazada") pues podian ser asesinados por los plebeyos, en una interpretación de la conivencia Clero-Nobleza cercana a teoría de Marx sobre el feudalismo y la “lucha de clases”. No obstante quiero pensar que se debe a cierto desconocimiento de la historia y fuentes originales, por eso voy a aclarar este punto y porque esta de moda meter a la Iglesia en discusiones y asuntos de los que no es responsable en absoluto.
El "Segundo Concilio Lateranense" (1139), convocado por el Papa Inocencio II para poner freno a los abusos en las relaciones entre la Iglesia y el poder temporal, acrecentados por la escisión de 8 años que tuvo la Iglesia con un antipapa en Roma, recoge en su Canon 29 una prohibición moral, bajo pena de anatema (mas grave que la excomunión pues suponía la expulsión del seno de la Iglesia y no solo de la eucaristía como ocurría con los excomulgados, además de la condena en el infierno), de dar muerte a cristianos y católicos con una honda o un arco (la ballesta ni se menciona). Tal prohibición "moral", ya expuesta por Urbano II un siglo antes tenía como finalidad detener la practica de los duelos y torneos que se celebraban con estas armas y en los que se enfrentaba a personas con grave peligro de muerte. El mismo Concilio contiene una condena similar para las justas de caballería. Unos y otros, que comenzaron como inofensivos juegos donde se probaba la habilidad de los competidores se convirtieron con los años en foros para apuestas y en los que resolver conflictos políticos o venganzas personales, a menudo con nobles implicando a terceras personas en sus disputas, las cuales solían acabar con la muerte de alguien. Contra esto, que era (y es) una inmoralidad, se alzo el Papa y el Concilio, quienes en la practica no tenían poder ni legitimidad legal alguna para impedir la tenencia y uso de hondas, arcos o ballestas a nadie. En cuanto a su potestad en el terrero moral, este canon, dado la naturaleza de “sistema jurídico” del derecho canónico, debía contraponerse e interpretarse junto a otros cánones y principios cristianos, algunos de valor superior. Ningún cristiano fue nunca anatemizado por proteger su vida y posesiones con honda, arco o ballesta alguna, incluso ante un noble.
2) Otro punto sobre el que quiero decir algo es sobre las “zonas libres de armas” (centros comerciales y universidades) en USA. El problema de estas zonas no es solo que los ciudadanos no puedan ir armados, es que ni siquiera la policía puede entrar armada salvo si se dan circunstancias muy concretas (aviso de que se esta cometiendo un delito, invitación del rector de la Universidad, autorización del Claustro, etc.). El Gobierno prohíbe en estas zonas que alguien vaya armado. Ni los ciudadanos, ni la policía, ni los guardias de seguridad privada que contratan los dueños de estas “zonas” pueden portar armas de fuego. En mi opinión esto no es que atente contra la enmienda sobre “libertad de armas” sino directamente contra el principio de propiedad privada y la cláusula del “proceso debido” de la misma Constitución, pues se impide a privados el que pueden contratar una autentica seguridad armada que disuada a los criminales, y les expropia este derecho sin mediación judicial ni contraprestación alguna (pues tampoco permite la presencia permanente de policía armada en estas zonas). Jurídicamente hablando el problema es, pues, mucho mas grave que la mera libertad de armas, se trata de una invasión intolerable del gobierno en los derechos individuales (para que se entienda mi posición, la propia existencia de las “zonas libres de armas” impuestas por el gobierno seria inconstitucional, según la Constitución americana).
Gracias.
Mira, no voy a entrar ahora en el asunto periodistas manipuladores, porque no es el caso. Lo que me motiva a hacer este comentario es que un arma de fuego de largo alcance es muy, muy, muy peligrosa y PODEROSA. De hecho, no debería portarla nadie, por muy en su sano juicio que esté, porque el hecho de estar cuerdo hoy no quiere decir que mañana no estarás como una chota y querrás a asesinar a cualquiera que esté en un radio de 300 m. Llega un momento en el que la seguridad de la mayoría debe anteponerse a los caprichos personales.
Hay debates en los que poner en tela de juicio la libertad personal frente al poder de Estado es absurda. Un gobierno no teme a una pandilla de gilipollas armados; se les liquida y punto. (Véase Bader Meinhoff) Un estado teme a los cambios, a que una mayoría política en desacuerdo le deslegitime y lo mande al carajo mediante elecciones/manifestaciones/rebeliones; ni una bala pudo acabar con el legado del Mahatma Gandhi, y sólo necesitó el apoyo de su pueblo para expulsar a los británicos de la India.
Si uno quiere protegerse, debe olvidar armas de ATAQUE, y centrarse en medidas de protección (chalecos antibalas, defensa perimetral) y si lo que quiere es vivir seguro, que apoye medidas de control de armas, violencia y delincuencia. Seleccionar y dotar a los profesionales adecuados (policía, inteligencia estatal)debe ser su prioridad, que a la larga garantiza un equilibrio social y un descenso de la criminalidad.
Cuando a los fascistas neoconservadores ultra-liberales os muestran la triste realidad de una parte de la sociedad tan enferma tan extendida en EEUU, se os remueven las entrañas.
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